Una buena forma de ponerle precio a tus servicios

A ver, este es un básico pero creo que te puede echar una mano.

¿Qué precio poner a lo que vendes?

Porque no, no debes hacerlo en base a los precio de tu competencia.

Los 3 pilares del precio

Un buen precio tiene que constar de 3 partes.

Esto es interno, ¿vale?

Quiero decir,

No tienes que explicarle esto a tu cliente, esto es para ti.

Este post no va de la oferta que le haces al cliente, si no del precio que tú le pones a tu servicio y por qué.

Investiga a la competencia, pero no juegues a los precios con ella

Mira,

Si tienes la suerte de tener una competencia clara, investigar sus precios puede ser una gran puerta de entrada para ver por donde se mueven en ese sector.

Ahora bien.

OJO.

Ojo, porque lo que veas no debe influir en la decisión para el precio de lo que vendes tú.

Esto es sólo un análisis para que no te abras una panadería y te pongas a vender barras de pan a 30€.

Salda una deuda con el tiempo invertido

Si te tienes que quedar con una idea de este texto, es esta. 👇

Antes de lanzarte al mercado, ya deberías haber analizado esto.

Pero yo que sé.

Uno está a mil cosas.

Puedes pensarlo ahora.

Mira. La regla más básica y atómica para ponerle precio a algo,
es que tiene que cubrir las necesidades de tu precio hora.

Te pongo un ejemplo absurdo, que con ejemplos todo se entiende mejor.

Imagina que das consultorías a empresas del sector energético. Es un ejemplo, tú imagina lo que quieras.

Eres freelance y has decidido que quieres facturar 6.000€ al mes y que quieres trabajar 4 horas a la semana.

Como el título del libro de Tim Ferriss. Porque leíste la portada, pero no el libro.

Eso quiere decir que trabajarías unas 16 horas al mes. Lo que nos da un precio hora de 375€.

Es decir. Podrías hacer dos consultorías de dos horas cada una a 700€ la consultoría y sacar esos 6.000€ a final de mes.

Nada mal, ¿no?

Ahora bien.

¿Qué le pasa a un crack que pensó en el precio de la competencia antes que en el precio hora?

Sales al mercado a 100€ la hora.

Ahora en lugar de 16 horas mensuales te tienes que currar 60.

Eso son 30 consultorías de 2 horas.

No sé como lo ves tú, pero…

…encontrar a 9 clientes que te paguen 700€ por dos horas seguramente sea más fácil que buscar a 30 clientes que te paguen 200€ por esas mismas 2 horas.

No tengas miedo a rectificar

Aquí voy a lanzar romper una lanza en favor del cliente.

Si tienes un cliente y te has equivocado con el precio, te toca apechugar.

Ahora bien.

Si te has equivocado con el precio de tu servicio, puedes cambiarlo. ¿No cambian los precio a diario en los supermercados?

Rectificar es de sabios y de necios tener que hacerlo a diario.

Mientras el servicio que das esté a la altura, un cambio de precio no debería afectar a tu negocio.

Siempre, claro, teniendo una buena comunicación. Quizás añadiendo un bonus que «justifique» el cambio.

Ya no me meto en temas de tener un precio más alto que la competencia para ganar un efecto de exclusividad y ese tipo de cosas que dan para otro blog.

Pero bueno, no me hagas caso. No soy preciorólogo.

I’ll be back.