Seguir a los mejores hace que no veas la de mierda que hay por ahí

No sé si te habrá pasado, pero a mí me pasa mucho.

Suelo seguir a los «mejores» de un sector

para ver los proyectos que hacen,

seguir sus consejos y estar a la última

sobre las tendencias.

Eso por una parte está bien, porque los que están más arriba, generalmente son los que llevan la batuta de las tendencias.

Ahora bien…

En mi caso concreto, pensando en emprender, he de decir que hasta cierto punto es algo casi dañino.

Me explico.

Yo sé hacer páginas web. Hasta cierto punto diría que con cierto equilibrio entre gusto visual y experiencia de ususario.

Si me pongo a ver webs de gente que es mejor que yo en cualquiera de esos dos campos me deprimo.

¿Por qué?

Porque pienso de forma involuntaria: ¿Quién es el fulano que me va a contratar a mí pudiendo contratar al otro?

Y a ver, hasta cierto punto es verdad.

Pero ayer estaba haciendo un poquito de investigación de campo.

Analizando algunas webs y tal.

Y me di cuenta de la cantidad de webs que hay que:

  1. Están dejadas. Como si el negocio online no fuese con el propietario. En el año 2023.
  2. Que hay webs con un aspecto de hace 10 ó 15 años, pero que en realidad las han hecho hace uno o dos años. Y encima han pagado una pasta por ellas.
  3. La cantidad de cosas que sé mejorar en una web, que sólo en un vistazo rápido tienen: fallos de carga, UX, estructura, diseño, copy…madre mía el copy. (No soy Isra Bravo ni Miguel Vázquez, pero creo que con los conocimientos que tengo puedo mejorar el copy del 90% de las webs que he visto).

Es en esos momentos cuando me digo a mí mismo.

Quizás es el momento de montártelo por tu cuenta.

Emprender es algo que llevo queriendo hacer como hace 4 o 5 años, pero parece que nunca es el momento.

Pero creo que este podría ser el definitivo.

En fin, ya te iré contanto.

I’ll be back.